miércoles, 7 de octubre de 2009

EL PODER ESTÁ EN LAS CALLES

El pretendido dialogo impulsado por el régimen golpista de Micheletti,
representa una carta más de las que el usurpador tiene bajo la manga de la
camisa, engaño con el que se pretende dilatar la crisis política y de esta
forma fortalecer las posiciones continuistas y arbitrarias de una
oligarquía que se tambalea en el poder ante la contundente presión
ejercida por el Frente nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado.
Este dialogo que ya pasa por su tercer bautizo, primero como acuerdo de
San José, luego como acuerdo de Tegucigalpa y ahora como acuerdo
Guaymuras, es el preámbulo de una imposición y un juego reiterativo que se
ha llevado de encuentro la disposición de la OEA.

Los golpistas maniobran para imponer como solución la legitimación del
proceso electoral, vía que les facilita el continuismo legalizado de su
hegemonía política en la sociedad. Nada se habla de la restitución del
legítimo presidente de los hondureños Manuel Zelaya Rosales ni del
inmediato retorno al orden institucional, exigencia que la camarilla
golpista trata de escamotear y que sólo conducen este conflicto un
callejón sin salida.

Un diálogo sin buenas intenciones no es más que una burla para un pueblo
que espera que se actué a favor de sus conquistas y derechos, ya que tras
ese cacaraqueado anuncio de la suspensión del estado de sitio, pervive
intacto el aparato represivo de la dictadura, los asesinatos de militantes
de la Resistencia, así como las reiteradas violaciones a la plena libertad
de expresión y el encarcelamiento de opositores al régimen.

Nada de esto llevará a una pronta solución a los conflictos si no se
cumple con las exigencias del movimiento popular. Nada será fructífero si
se continúa menospreciando la voz del pueblo y se manipula e impone
autoritariamente un proceso en donde sólo se ofrece diálogo con garrote y
muerte.

Posición del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe de Estado ante
el “Diálogo Guaymuras”

Nuestra organización reafirma su convicción en que el diálogo es el método
más adecuado para solucionar diferencias y, como muestra de nuestra
voluntad para encontrar una solución a la actual crisis política, hemos
aceptado enviar un representante, nuestro compañero Coordinador General,
Juan Barahona, al mal llamado “Diálogo Guaymuras” convocado por el régimen
de facto.

Sin embargo, para que cualquier diálogo sea viable, debe ser sincero y
reunir condiciones mínimas para su realización, fuera de las cuales es
imposible.

Ningún diálogo puede hacerse si a una de las partes se le lleva
amordazada y con una pistola sobre la cabeza. En este caso, el régimen
de facto pretende que dialoguemos mientras que: a) No ha publicado en La
Gaceta la derogación del Estado de Sitio, por lo cual este continúa
vigente; b) continúan siendo asesinados compañeros y compañeras por
sicarios al servicio de los golpistas; c) están procesados decenas de
compañeros campesinos desalojados del INA y muchos de ellos presos; d)
en la Embajada de Guatemala dieciocho compañeros indígenas perseguidos
por la dictadura han tenido que pedir asilo para salvar sus vidas; e)
continúan clausuradas las emisoras y televisoras opuestas al golpismo y
siguen siendo perseguidos periodistas independientes; y, f) continúa el
cerco militar y el aislamiento sobre el Presidente Zelaya y sus
acompañantes en la Embajada de Brasil, al grado que apenas tres horas
antes de iniciarse el diálogo se le ha permitido tener contacto con sus
representantes y con el representante de nuestro Frente.

Mientras estas condiciones continúen, el Frente Nacional de Resistencia
contra el Golpe de Estado no podrá participar con sus representantes en
el mal llamado “diálogo”.

En cuanto a la agenda y el contenido en sí, queremos dejar claro que,
aunque somos accesibles al diálogo, no vamos a negociar nada con la
dictadura. En ese sentido, no es negociable la Restitución incondicional
del Presidente Manuel Zelaya a su cargo, de forma inmediata y segura. Lo
único que podemos dialogar con el gobierno de facto es que fije la fecha
de su retiro del poder y el retorno inmediato de los militares a sus
cuarteles, en una fecha que no puede ser posterior al 15 de octubre del
presente año. De lo contrario, fortaleceremos nuestro desconocimiento
activo del proceso electoral del próximo 29 de noviembre.

Asimismo, tampoco podemos negociar nuestra inclaudicable exigencia de
que sean enjuiciados y castigados todos los golpistas y que sea
convocada una Asamblea Nacional Constituyente, democrática, inclusiva y
participativa.

En manos del régimen de facto esta demostrar al mundo si está por
rectificar y así darle una verdadera solución a esta crisis,
reestableciendo el orden constitucional roto con el Golpe de Estado del
28 de junio, o si sólo se trata de un show político que tiene como fin
fortalecer la farsa electoral con la que pretenden legitimar a los
candidatos golpistas.

Dado en la ciudad de Tegucigalpa,M.D.C. 7 de octubre de 2009

Coordinación Nacional del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe
de Estado.

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