viernes, 14 de agosto de 2009

Medios de Destrucción Masiva

From: norman vladimir rodriguez

El régimen impuesto a partir del 28 de junio de 2009, ha desorientado y conducido su mentira a niveles in imaginarios, en un terrorismo mediático de desinformación y desprestigio brutal, igual o peor que la brutalidad instaurada por los mismos aparatos de represión del Estado, que han tomando su papel de reprimir como una chequera en blanco.

El régimen de facto, conformado por políticos de oficio y sin oficio, apoyado por la clase empresarial, propietaria de los medios de destrucción masiva, como la televisión, la radio y la prensa escrita, han representado su circo de mentiras como una lucha entre el bien contra el mal, satanizando y minimizando las históricas exigencias sociales del pueblo hondureño, a una educación digna, a una alimentación digna, a una participación ciudadana digna, disfrazándola como una peligrosa “ingerencia comunista” que pone en riesgo el falso “orden constitucional” e inexistente en Honduras.

Lastimosamente, la mentira, en un país como el hondureño, donde los niveles de analfabetismo son altos, lo que sumando al analfabetismo religioso tergiversado y al analfabetismo voluntario, este último lacayo y amante del consumismo, se vuelve un verdadero sistema de riesgo, que repercute de alguna u otra forma negativamente para derrocar al actual régimen golpista, pues muchos hondureños, aún prefirieron ignorar incluso su propia realidad, convirtiéndose así en burdos y fáciles objetos susceptibles de cualquier manipulación.

Adolf Hitler, quizás, el más terrible dictador y mentiroso de la historia de la humanidad, declaró: “que Las grandes masas sucumbirán más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña”;

Esta vieja práctica de la mentira de masas, bien aprendida por la vetusta derecha de Honduras y la cual trajo frutos nefastos para todo el mundo, es imposible sostenerla en la actualidad y paradójicamente acelero el proceso histórico de cambio, lo que consecuentemente representara más la caída del régimen oligárquico de facto, que su firmeza en el tiempo.

Un elemento importantísimo, para la caída del régimen Oligárquico de facto y hundimiento definitivo del golpe de estado, es no tener miedo al sistema irracional de mentiras, motor de aire que pretende únicamente validar la impunidad y la violencia represiva del estado.

Recordemos, que las luchas por los cambios sociales no son fáciles y menos en las actuales condiciones del golpe de estado, donde las garantías constitucionales han sido invertidas, los corchos se hunden y los cuerpos asesinan a las balas.

Un minuto de silencio, por todos los hondureños, que mueren a diario, masacrados frente al televisor.

Vladimir Rodriguez

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